El Chuzalongo
Bajo mi punto de vista la leyenda del Chuzalongo tiene el mismo propósito que la leyenda del perro encadenado, mantener una cierta población bajo control, a diferencia que en este caso no es un canino sino un duende. Un ser misterioso y maléfico con una altura similar a la de un infante promedio, rostro blanco, nariz plana, orejas grandes, ojos saltones y oscuros. Cobra la vida de niños y mujeres que se encuentren solas en el bosque o donde él se encuentre, asesina sin piedad y de forma sanguinaria. Su existencia se ha esparcido debido a la tradición oral, sirve como lección de no salir solo o sola a bosques no transitados. Alcides Herrera
En un día tormentoso, un granjero preocupado por su ganado mandó a sus hijas a guardar a los animales a los corrales, mientras realizaban el mandado de su padre cayeron en cuenta que algo se encontraba detrás de ellas. Era una criatura pequeña, de ojos grandes, una sonrisa pícara y grande. Al notar que sus hijas no regresaban el campesino recurrió a buscarlas, pero lo único que encontró fue a su hijas descuartizadas en un charco de sangre. Esta leyenda resulta escalofriante y deja una gran enseñanza, la cual es evitar en la medida de lo posible enviar a niños sin compañía a realizar actividades. Justin Jarrin
Chuzalongo
Ser misterioso pelo corto, enano, con garras en sus patas era llamado “diablillo” por la mayoría que conocía su historia, ser maligno que se aprovechaba de las damas, animales y de personas indefensas. Sus crímenes eran destacados por dejar escenarios sangrientos; nadie sabe en realidad que clase de ser es, ya que la historia cuenta que hasta con su mirada mataba y que aún probablemente sigue haciéndolo por los cerros y las montañas haciendo de nosotros personas indefensas porque es imposible destruirlo o hasta ahora no se sabe la forma en que se pueda hacer esto. Pero como en todo Dios es el único que nos puede ayudar y salvar en todos estos aspectos con la fe, él nos cuida y protege alejándonos de estos seres malignos. Caroline Jimenez
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