En un principio las principales autoridades eran religiosas pero estas no eran suficientes para regular a la sociedad, por lo cual se recurría a relatos tenebrosos, de aquí nacen leyendas muy conocidas. Una de las leyendas más representativas de Cuenca es la del perro encadenado, este es un gran ejemplo de como la sociedad usaba relatos para mantener buenas conductas.
Según muchos moradores antiguos de la ciudad por las calles de los barrios se podían escuchar pesadas cadenas que se arrastraban, este sonido era peculiar del perro encadenado, las victimas preferidas del monstruo eran hombres casados que mantenían romances fuera de su matrimonio, primero escuchaban un aullido como advertencia y después las cadenas. Finalmente la leyenda quedó en la memoria de los cuencanos. Alcides Herrera

Una de las versiones mas conocidas relata que el perro encadenado era también conocido como "el regreso de lucifer", era reconocido porque castigaba a las personas pecadoras, cuando iba por una víctima ladraba junto con el sonido de las cadenas su victima ya podría imaginarse lo que iba a pasar. Esta leyenda a mi parecer da mucho de que reflexionar sobre el papel de los relatos tenebrosos para mantener todo en orden. Justin Jarrin 
El perro encadenado fue traído a la Tierra para castigar a todos los que se portan mal. Este ser se encuentra encadenado al infierno, cuando se te acerca lo primero que escuchas son las cadenas, luego se escucha su aullido que anuncia su llegada. Este perro solo aparece a las personas que andan en la calle a altas horas de la noche. También podemos decir que este ser no era malo, solo estaba ahí para castigar a las personas malas, así las personas que conocían esta historia preferían no salir en las noches por miedo, así la ciudad era mucha más segura. Esta leyenda nos recalca la idea de que todo mal tiene su castigo. Caroline Jimenez.
Comentarios
Publicar un comentario